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Después del breve descanso en la Plaza de Santa Catarina (1), continuamos nuestro paseo por la Avenida Francisco Sosa hasta llegar al corazón de Coyoacán, el Jardín Centenario (2), al que se accede a través de unas arcadas que fueron portada del convento de San Juan Bautista.

Los fines de semana, el lugar está muy animado y es realmente agradable pasear por allí, sentarse un rato a tomar el fresco, un helado (hay muchas heladerías artesanales por la zona) o comer en alguna de las terrazas que rodean la plaza.

En el centro del jardín hay una fuente con dos coyotes, que recuerdan el origen de Coyoacán: en lengua nativa, Coyoacán significa “lugar de coyotes”.

Si continuamos caminando, dejamos atrás el Jardín Centenario y llegamos a la Iglesia de San Juan Bautista (3), que formó parte de un convento dominico dedicado a este santo y que ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de su historia. El templo, declarado monumento nacional en 1934, realmente merece una visita.


Saliendo de la iglesia, a mano derecha, encontramos la Plaza Hidalgo, presidida por la conocida como Casa de Cortés (4). Y es que el conquistador español se estableció en Coyoacán con sus tropas tras la conquista de Tenochtitlan, mientras se reconstruía la ciudad. El que antaño fuera Palacio de Cortés es hoy la sede de las oficinas de la Delegación Coyoacán.

Después de este acercamiento a la historia, os propongo visitar el Mercado de artesanía (5), que se encuentra en otro de los laterales de la Plaza Hidalgo. Como sucede en el de San Ángel, en este mercado encontramos una amplia muestra de trabajos de artesanía mexicana, así como talleres para todas las edades en los que podemos aprender algunas de sus técnicas, como el papel maché o el bordado a mano.

Tras la visita al mercado de artesanía, os recomiendo volver hacia la iglesia de San Juan Bautista para conocer otros dos puntos de interés. Para llegar, hay que tomar la Calle de la Higuera y, justo al final, haciendo esquina en el lado derecho, se encuentra la Casa de la Malinche (6), una bella casona del siglo XVI en la que, según la tradición, vivieron Hernán Cortés y su amante y traductora, conocida como La Malinche. El edificio está pintado de rojo y cuenta con grandes ventanales con barrotes de forja.

Justo enfrente de la Casa de la Malinche se ubica el Jardín de la Conchita (7), en cuyo centro se levanta la Iglesia de la Conchita, una pequeña capilla con una preciosa fachada mudéjar. Lástima que ahora esté apuntalada y a punto de venirse abajo…

Volvemos ahora por la misma Calle de La Higuera y, si tenéis hambre, os recomiendo que comáis en la cantina La coyoacana, en el número 14 (con un punto verde en el mapa). Es un lugar muy agradable que ofrece buena comida mexicana, a un precio más que razonable.

Saliendo de la cantina, vamos a tomar la primera calle que encontramos a mano derecha, Ignacio Allende. Esta nos llevará hasta nuestro siguiente punto de obligada visita en Coyoacán: el Museo Frida Kahlo (8). No tiene pérdida; es un edificio azul que hace esquina entre las calles de Ignacio Allende y Londres. Su color hace que también sea conocido como “La casa azul”.

En esta casa nació y murió Frida Kahlo, la pintora más famosa de México. Su vida estuvo marcada por el sufrimiento, fruto de los dolores que padecía por una lesión de columna causada por un accidente de tráfico cuando era joven, que también le impidió tener hijos. Este sentimiento está presente en la mayoría de sus obras, muchas de las cuales pueden verse aquí, junto a otros objetos personales de Frida. Entre ellos, destacan varios de los corsés que utilizó a lo largo de su vida por su problema de espalda o la silla de ruedas en la que sentaba para pintar en sus últimos años. También podemos ver múltiples retratos con el que fuera el amor de su vida, el también pintor mexicano Diego Rivera, con el que vivió en esta casa durante varios años.

El Museo Frida Kahlo abre de martes a domingo de 10 a 17.30 h. La entrada cuesta 55 pesos (poco más de 3 euros) y permite visitar también el Museo Diego Rivera-Anahuacalli.

Después de sumergirnos en el universo de la genial Frida Kahlo, os propongo visitar la casa de un buen amigo suyo, León Trotski. El revolucionario ruso consiguió asilo político en México después de que su rival político, Stalin, le obligara a exiliarse tras la muerte de Lenin. En un primer momento, vivió en La casa azul con Frida Kahlo y Diego Rivera, pero después se trasladó a la Avenida Riío Churubusco 410, hoy Casa Museo de León Trostki (9).

Aquí residió durante apenas un año. En mayo de 1939, sufrió un atentado del que salió ileso, después de que la casa fuera ametrallada durante 20 minutos por estalinistas mexicanos. Pero, un año más tarde, el catalán Ramón Mercader, con el que había entablado confianza, le asesinó en su propia casa perforándole el cráneo con un piolet.

En este punto finaliza nuestro paseo para conocer dos de los lugares más bonitos y tranquilos de México DF: San Ángel y Coyoacán.

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Comentarios en: "Disfrutando de la tranquilidad en México DF: San Ángel y Coyoacán (2)" (2)

  1. Lo dicho anteriormente. Esta segunda quincena de septiembre se está convirtiendo en la más prolífica del blog.

    Enhorabuena!!

    Estos barrios o zonas parecen muy chulas.

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